Hemos leído en muchas oportunidades, que el
radicalismo cuenta con una oportunidad histórica para su reorganización y para
efectivamente lograr el crecimiento como partido creíble, con decisión para
llevar adelante un programa de gobierno o de una oposición responsable y
constructiva.
Pero muchas en de las ocasiones, esas
oportunidades han quedado en medias tintas, ya sea por egoísmos particulares,
por fallas organizativas, por descreimiento social o por figuras que no acompañaban
el ideal radical.
Pero hoy, la realidad es otra, como Juventud
Radical, debemos conseguir con nuestro esfuerzo y dedicación que la sociedad se
convenza que nuestro partido es la mejor
oferta social. Para ello esta sociedad, nos debe encontrar cercanos a cada
inquietud, a cada problema, con ideas claras, con mensajes sencillos y por
sobre todas las cosas, sin mentiras y con verdaderas respuestas, con humildad,
trabajo y actitud.
Tomando como concepto que un buen político en
estos tiempos que corren debe estar al servicio de la ciudadanía, desde el
ámbito que le toque ocupar, aceptando nuevos tiempos y circunstancias, con
diálogos y consensos entre todas las vertientes y colores de nuestro
radicalismo provincial, trasladando un mensaje final al resto del país,
pensando que el cargo ocupado es una oportunidad para servir y no para lucirse,
pero siempre teniendo como objetivo el bienestar social.
Ser constantes, responsables e involucrarnos,
hará de la frase, ya instalada, de que todos los políticos son iguales, algo ya
olvidado, porque debemos apostar a la formación de cuadros políticos,
renovación de la clase dirigencial, incentivando a todos aquellos jóvenes que
quieren participar dentro de los partidos políticos haciendo de esta una
herramienta para cambiar nuestra realidad.
Debemos cambiar el modo de hacer política,
siendo actuales, no aferrándonos a los modelos que ya no responden a las
necesidades de hoy, porque la sociedad cambia antes de que nosotros actuemos en
consecuencia, y si nosotros intentamos anticiparnos a esas situaciones,
realizaremos sin dudas una buena política.
Compartimos la idea de ser jóvenes políticos y
no políticos novatos, participando dentro de la Unión Cívica Radical, para
contribuir a la transformación institucional desde el corazón de ésta.
Una nueva etapa, nos espera, iniciemos el
camino con responsabilidad, con criterio y voluntad, aprovechando al máximo la
utilidad de nuestro legendario partido, dándonos a conocer, con convicciones,
trabajo y basados en los principios radicales, es el momento, una nueva etapa
comienza, caminemos juntos.