Por estos días hemos escuchado hablar
sobre el Proyecto de “Reforma Tributaria”, el cual para algunos significa un
aumento en el gasto público y para otros que sostenemos la idea de un Estado
que se involucra con las necesidades de la gente, es una herramienta en
inversión de obra pública.
Es en este sentido, que la
reforma se basa en la idea de equidad y capacidad contributiva, el
financiamiento de la inversión pública en educación, salud, infraestructura,
justicia, seguridad, son los grandes puntos que pretende abordar dicho
adecuación financiera.
Desde la juventud entendemos que
esta revisión de los tributos provinciales responde a los procesos económicos y
sociales que se fueron suscitando en los últimos años y que un gobierno no
puede seguir rigiéndose por una ley que ha sido promulgada en un momento
histórico, donde se creía que era el neoliberalismo la respuesta a las
transformaciones de ese entonces; cuando hoy lo que la ciudadanía reclama es un
gobierno más involucrado en la demanda social, que dé respuesta a las
dificultades que se presentan.
Hoy escuchamos hablar de criticas
que se le han hecho al proyecto, entendiéndolo como reglas de la democracia, lo que se pretende es mejorar la herramienta
más importante que tiene un gobierno para hacer lo propio, porque sino todo
aquello que se dice, termina siendo sólo un discurso de mezquindad política,
donde cada uno hace su lectura y sobre esto formula su crítica; es por ello que
estamos convencidos que hay que escuchar a todos los sectores de la sociedad para
que puedan hacer su aporte, pero en pos de mejorar y perfeccionar las
decisiones de un Gobierno, respondiendo a las necesidades de quienes hemos dado
nuestro apoyo para que así sea, evitando ser una traba al desarrollo de las
sociedades.
Hoy la provincia reclama un
acompañamiento en el crecimiento y es en este sentido que la “Reforma Tributaria”
intenta plasmar en números, donde aquellos que más tienen capacidad
contributiva respondan en función de esto que reciben y no se dé a la inversa,
como sucede hasta hoy.
Un Gobierno progresista debe
atender las necesidades y emergencias que la ciudadanía reclama, pero a la vez
no puede desatender el progreso en cada una las localidades, porque un gobierno
es sólo el órgano que administra, gestiona y lleva adelante las acciones que se
proponen un momento determinado, pero es el ciudadano el que permanece y
reclama tener una vida digna.
No podemos darnos el lujo de
hacer como si nada pasara cuando los índice de pobreza, vulnerabilidad e
inestabilidad social son altos, porque son los gobiernos quienes han sido
elegido para hacer frente a estas situaciones, por tal no podemos seguir
contrariando los principios que la
Reforma plantea, no podemos impedir que el trabajador
disfrute del esfuerzo de su trabajo, no podemos permitir que siga habiendo
gente que no pueda atenderse en un hospital público porque las distancias no lo
permiten, no podemos seguir permitiendo que se limite el desarrollo de
políticas serias de hábitat, esto y muchas más injusticias sociales son las que
se demandan y quienes nos encontramos en política, movilizados por las
realidades de nuestros lugares, no queremos que sigan ocurriendo. Sabemos que la Reforma no es la solución
a todas las dificultades, pero no podemos dejar de proponerlas y defenderla,
nuestro gobierno necesita seguir impulsando las políticas de Estado enmarcadas
en el “Plan Estratégico Provincial”.
Son muchas las obras y los
cambios que el Frente Progresista lleva adelante y es mucho lo que queda por
hacer, lo haremos con razón ideológica, con visión de futuro, por eso hoy
decimos sí al desarrollo, sí al progreso y sí a la distribución equitativa del
ingreso.
Juventud Radical Sergio Karakachoff