
Sería muy difícil sintetizar un
cuarto de siglo de democracia, en tan solo estas palabras, pero si podríamos
recalcar, subrayar, o destacar algunas de las circunstancias y valores que este
sistema perfectible nos fue dejando a lo largo de estos años.
Después de la dictadura militar y
con la llegada del primer gobierno democrático del Dr. Raúl Alfonsín muchas
cosas han cambiado y otro aire ha llegado a nuestro país y nosotros en ese
sentido desde nuestra Juventud, vivimos con esperanza de seguir fortaleciendo
esta democracia, trabajando para el crecimiento y valorización de la política
dejando de lado a los fantasmas del descreimiento y la desconfianza.
En este crecimiento del que
hablamos no podemos dejar de lado que hay muchas deudas pendientes con respecto
a tratar de encontrar un país donde los derechos básicos como el de la vivienda
digna, el de tener un trabajo estable, brindar una buena educación y salud, sin
dudas es la parte fundamental en donde hay que seguir haciendo hincapié para
lograr un Estado heterogéneo, igualitario en donde cada uno de los habitantes
de este país tengan la posibilidad de acceder a estos servicios sin
diferenciación alguna y sin ningún tipo de interés que no sea el del Estado
para satisfacer cualquier necesidad.
Muchas crisis han pasados y
surgirán nuevas, pero lo que si debemos tener como objetivo claro es el respeto
por las instituciones que últimamente fueron bastardeadas poniendo en jaque el
sistema y obviamente acrecentando el escepticismo en toda la clase política.
Ante esto es imprescindible
generar nuevas figuras que renueven la clase política y que todo aquel que
tenga la responsabilidad de ser electo por el pueblo tenga la transparencia y
la dedicación de hacer las cosas correctamente para lograr la atracción de
nuevas voluntades y hacer saber que no todo lo que la política roza tiene un
grado de impunidad, ilegalidad y corrupción.
Garantizar con un buen
funcionamiento de los tres poderes tanto el Ejecutivo, Legislativo y Judicial
es lo que fortifica al sistema democrático, teniendo en cuenta a todos los
actores sociales que cuenten con la responsabilidad cívica necesaria para
cambiar y decidir cualquier cambio con el mayor compromiso posible demostrando
que se va aprendiendo de los errores y del transcurso de las acciones.
Toda decisión política tiene sus
riesgos, pero siempre se debe tener en cuenta un esquema general de crecimiento
para achicar la brecha de diferencias sociales, destacando los derechos humanos
como factor fundamental, garantizando la vida por encima de cualquier sistema
político o económico.
Debemos aprender a convivir con
absoluto respeto, más allá de las distintas ideologías, solidarizándonos con el
otro para que todo sea más sencillo de afrontar en donde el conjunto pese mas
sobre el individualismo, teniendo paciencia para entender lo bueno y lo malo y
saber analizar toda situación que afecte a la sociedad.
Para esto es preciso el diálogo
entre las partes con consensos y disensos, entendiendo el derecho de las
minorías con una oposición constructiva y no destructiva con alternativas de
gobierno, con un oficialismo abierto a las críticas en este sentido sin
restricciones, evitando la acumulación de poder por el sólo hecho de coartar
cualquier libertad de expresión.
Ahora si entramos en la palabra
mas emblemática de la democracia, la LIBERTAD , que hace que todo lo que hemos
mencionado anteriormente no se pueda ejercer sin esta condición, hay que
aprender que esta libertad tiene sus límites siempre y cuando la libertad de
uno afecte al otro, pero sin dudas es la herramienta mas poderosa con la cual
el pueblo puede defender sus derechos.
Se ha hablado de unión nacional,
pero sabemos que para que realmente ver
eso falta mucho, porque no se puede hablar de esta manera cuando sabemos que
los índices de indigencia, pobreza, analfabetización, desempleo e inseguridad
se han ido incrementando, haciendo de los ricos cada vez más ricos y los pobres
cada vez más pobres.
No todo es malo al transcurrir
este tiempo vivido democráticamente, la incorporación de la Juventud a la vida
política es algo positivo para el desarrollo y construcción de una ciudadanía
madura donde el Estado sea el principal representante de los intereses sociales
contando con el control de la sociedad para tratar de lograr la equidad y
justicia social para todos.
Este párrafo nos involucra a
nosotros militantes de este partido político, donde día a día pensamos e
intentamos desde nuestro lugar transformar la realidad desde nuestra ciudad que
hoy nos convoca, para hacer de nuestro futuro algo mas que un bienestar
pasajero y para unos pocos.
Es por esto que cada año que pasa
de democracia hay que festejarlo con trabajo, militancia y responsabilidad, en
lo social y en lo cívico contando con la herramienta mas valiosa que es el voto
popular.
JR SERGIO KARAKACHOFF