Juventud

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25 Años de Democracia (10 de Diciembre de 1983 – 10 de Diciembre de 2008)



Sería muy difícil sintetizar un cuarto de siglo de democracia, en tan solo estas palabras, pero si podríamos recalcar, subrayar, o destacar algunas de las circunstancias y valores que este sistema perfectible nos fue dejando a lo largo de estos años.
Después de la dictadura militar y con la llegada del primer gobierno democrático del Dr. Raúl Alfonsín muchas cosas han cambiado y otro aire ha llegado a nuestro país y nosotros en ese sentido desde nuestra Juventud, vivimos con esperanza de seguir fortaleciendo esta democracia, trabajando para el crecimiento y valorización de la política dejando de lado a los fantasmas del descreimiento y la desconfianza.
En este crecimiento del que hablamos no podemos dejar de lado que hay muchas deudas pendientes con respecto a tratar de encontrar un país donde los derechos básicos como el de la vivienda digna, el de tener un trabajo estable, brindar una buena educación y salud, sin dudas es la parte fundamental en donde hay que seguir haciendo hincapié para lograr un Estado heterogéneo, igualitario en donde cada uno de los habitantes de este país tengan la posibilidad de acceder a estos servicios sin diferenciación alguna y sin ningún tipo de interés que no sea el del Estado para satisfacer cualquier necesidad.
Muchas crisis han pasados y surgirán nuevas, pero lo que si debemos tener como objetivo claro es el respeto por las instituciones que últimamente fueron bastardeadas poniendo en jaque el sistema y obviamente acrecentando el escepticismo en toda la clase política.
Ante esto es imprescindible generar nuevas figuras que renueven la clase política y que todo aquel que tenga la responsabilidad de ser electo por el pueblo tenga la transparencia y la dedicación de hacer las cosas correctamente para lograr la atracción de nuevas voluntades y hacer saber que no todo lo que la política roza tiene un grado de impunidad, ilegalidad y corrupción.
Garantizar con un buen funcionamiento de los tres poderes tanto el Ejecutivo, Legislativo y Judicial es lo que fortifica al sistema democrático, teniendo en cuenta a todos los actores sociales que cuenten con la responsabilidad cívica necesaria para cambiar y decidir cualquier cambio con el mayor compromiso posible demostrando que se va aprendiendo de los errores y del transcurso de las acciones.
Toda decisión política tiene sus riesgos, pero siempre se debe tener en cuenta un esquema general de crecimiento para achicar la brecha de diferencias sociales, destacando los derechos humanos como factor fundamental, garantizando la vida por encima de cualquier sistema político o económico.
Debemos aprender a convivir con absoluto respeto, más allá de las distintas ideologías, solidarizándonos con el otro para que todo sea más sencillo de afrontar en donde el conjunto pese mas sobre el individualismo, teniendo paciencia para entender lo bueno y lo malo y saber analizar toda situación que afecte a la sociedad.
Para esto es preciso el diálogo entre las partes con consensos y disensos, entendiendo el derecho de las minorías con una oposición constructiva y no destructiva con alternativas de gobierno, con un oficialismo abierto a las críticas en este sentido sin restricciones, evitando la acumulación de poder por el sólo hecho de coartar cualquier libertad de expresión.
Ahora si entramos en la palabra mas emblemática de la democracia, la LIBERTAD, que hace que todo lo que hemos mencionado anteriormente no se pueda ejercer sin esta condición, hay que aprender que esta libertad tiene sus límites siempre y cuando la libertad de uno afecte al otro, pero sin dudas es la herramienta mas poderosa con la cual el pueblo puede defender sus derechos.
Se ha hablado de unión nacional, pero sabemos que  para que realmente ver eso falta mucho, porque no se puede hablar de esta manera cuando sabemos que los índices de indigencia, pobreza, analfabetización, desempleo e inseguridad se han ido incrementando, haciendo de los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.
No todo es malo al transcurrir este tiempo vivido democráticamente, la incorporación de la Juventud a la vida política es algo positivo para el desarrollo y construcción de una ciudadanía madura donde el Estado sea el principal representante de los intereses sociales contando con el control de la sociedad para tratar de lograr la equidad y justicia social para todos.
Este párrafo nos involucra a nosotros militantes de este partido político, donde día a día pensamos e intentamos desde nuestro lugar transformar la realidad desde nuestra ciudad que hoy nos convoca, para hacer de nuestro futuro algo mas que un bienestar pasajero y para unos pocos.
Es por esto que cada año que pasa de democracia hay que festejarlo con trabajo, militancia y responsabilidad, en lo social y en lo cívico contando con la herramienta mas valiosa que es el voto popular.

JR SERGIO KARAKACHOFF