Es necesario dar nuestra opinión con respecto al discurso del
Gobernador de nuestra provincia, porque como militantes políticos, que creemos
y acompañamos el fortalecimiento del Frente Progresista Cívico y Social, no
podemos estar ajenos en estos momentos importantes de transformación social,
como los que se vienen llevando adelante.
Es por ello, que en línea
generales damos muestras de conformidad con lo expuesto, porque escuchamos
hablar de memoria, verdad y justicia como ejes principales de discurso, porque
escuchamos hablar de igualdad, reformas, integración , inclusión, conectividad,
hábitat, participación y coparticipación, vinculación estatal, calidad social,
producción, innovación y cultura, protección de derechos humanos, justicia,
seguridad, investigación científica y desarrollo sustentable, dándonos una
verdadera muestra de elaboración de políticas estatales, que busca en los
hechos y dichos el verdadero progreso para nuestra población.
En un extenso y detallado
discurso, se dio cuenta de la gran cantidad de obras iniciadas, finalizadas y
en ejecución, que se tienen en agenda, en un proceso de continuidad del plan
estratégico. No se improvisa nada, todo se justifica, hay un cómo y un porqué.
Hay señales que buscan la unidad
y el consenso, el Gobernador, insistió en la necesidad de construir juntos un
gobierno que dé respuestas a la gente, en contrariedad para aquellos que ven de
un egreso de dinero, un despilfarro y no una inversión, para aquellos que en
años no pudieron justificar los gastos y hoy se jactan de ser equitativos y
defensores del pueblo.
A todos ellos les volvemos a
insistir, que se defiende al pueblo, con democracia, con reformas que den
igualdad sobre las mismas oportunidades, que tenemos democracia con
obligaciones y responsabilidades y que fortalecemos ciudadanía, con derechos y
equidad.
Hablamos de inversiones y no de
gastos, cuando se mencionan, las reales pensiones a los ex combatientes de
Malvinas, el 82% móvil de nuestros jubilados, de las mejoras salariales
(docentes, UPCN, ATE, etc.), cuando valoramos el hábitat por sobre la simple
vivienda, con las obras en rutas para mejorar la conectividad y accesibilidad
física, en la regionalización y descentralización del Estado como mecanismo de
participación, en la educación como espacio de inclusión, con sistemas de salud
de acceso universal y gratuito, hablando de integración territorial, de género,
apoyo a clubes y organizaciones civiles, incremento de los parques productivos,
comercio justo, ferias regionales, reivindicación de pueblos originarios con la
restitución de tierras, con los jóvenes como factor primordial del recambio y
transformación, en el sostenimiento de las acciones de las producciones
culturales, de aunar esfuerzos contra el narcotráfico y la desintegración
social. Y cuando se finaliza, preguntándonos honestamente ¿en qué sociedad
queremos vivir?... Buscando un desarrollo sustentable interrelacionando estas
medidas, con servicios básicos de habitabilidad para todos, como es el de luz y
agua segura, para los que conviven en situación de vulnerabilidad, apostando a
la investigación científica, en la generación de energías alternativas, parques
industriales y turismo.
Esto es parte de la lectura de un
discurso que queremos, coincidimos y que se lleva adelante, por eso somos
parte, sin dudas, habrán otras lecturas, pero hay antecedentes, hay pasado, no
todos pueden decir lo mismo en un discurso así de pormenorizado.
Hay gestos, hay señales, hay
política, hay Estado, sigamos juntos, porque el cambio continúa.
